27 de noviembre de 2020

¿Quién se ha llevado a Daisy Mason? (Cara Hunter)

Título: ¿Quién se ha llevado a Daisy Mason?
Autor: Cara Hunter
Número de páginas: 416
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Duomo
Lengua: Castellano
Año de publicación: 2020

Durante una fiesta en una tranquila casa de las afueras de Oxford, una niña desaparece misteriosamente. Ninguno de los vecinos ha visto qué ha ocurrido con Daisy, o, al menos, así lo afirman. El inspector Adam Fawley trata de no llegar a conclusiones precipitadas, pero sabe que nueve de cada diez veces, el culpable es alguien a quien la víctima conocía. Lo que significa que alguien miente. Y que la carrera contrarreloj para encontrar a Daisy ha comenzado.

“Y entonces me viene a la cabeza, como ocurre a veces. Es imposible prepararse para ello o evitarlo; pero de pronto tu cerebro, que has mantenido cuidadosamente sellado, se ve asaltado por un recuerdo no deseado”

Lo que más me ha gustado de la novela es la crítica hacia las redes sociales, más en concreto a Twitter. Cada usuario creaba su propia historia, sin tener en cuenta los sentimientos de los implicados. Culpaban y juzgaban sin conocer los detalles; incluso llegan a las amenazas. Una realidad que, por desgracia, también se vive en la época actual de las redes sociales.  

Lo que menos me ha gustado, quizá, es el final. Es decir, es un final potente; el cual no te esperas para nada (en ningún momento pensé que esa sería la resolución). ¿El problema? Que no llegué a entender algunas páginas, por lo que no pude comprender algunas decisiones de diversos personajes.

“En la sala se instala una sensación extraña; la he percibido otras veces. Es una sensación de avance que en realidad no es tal, porque lo único que permite es descartar una posibilidad en lugar de acercarte a la verdad. Una sensación de que las piezas empiezan a encajar lentamente, aunque sigues sin ver el dibujo completo. Pero en todo resto hay una pieza que de repente resulta muy sombría”

Es la primera vez que leo a Cara Hunter y, ¡madre mía!, qué ganas tengo de leerla otra vez. Por suerte, habrá una serie de libros protagonizados por el inspector Fawley. ¡Eso no me lo pierdo!  

La pluma de Hunter es adictiva, y sabe como jugar con tu cabeza para que creas quien es el culpable de la desaparición. Hay giros inesperados, diálogos que hay que leer entre líneas, secretos que se desvelan página a página… Es imposible soltar sus páginas.

Eso sí, algo que no me ha gustado de la estructura del libro es la falta de capítulos. Estamos acostumbrados a que los libros estén divididos en capítulos, pero, en esta ocasión, no es así. Me ha creado un poco de rechazo, a pesar de que hay divisiones al cambiar de escena.

“Le sorprendería saber de qué son capaces los niños si los presionan, aunque tengan solo ocho años”

En cuanto a los personajes, son todo un enigma. A quien mejor conoceremos será al inspector Fawley, alguien que trabaja día y noche para encontrar a Daisy. Pero él también esconde un secreto, el cual descubriremos a medida que avanza la historia, aunque seguramente sabremos más de dicho suceso en los siguientes libros.

Los principales sospechosos son los padres de Daisy. Un matrimonio que se rige por las apariencias y que son el claro ejemplo de que nadie es lo que parece; pues esconden demasiados secretos que se irán revelando poco a poco. Otro sospechoso es el hermano de Daisy, Leo, un pequeño que también esconde más de lo que dice; aunque no dudaremos de los sentimientos hacia su hermana.

También aparecen más personajes: amigos de la familia, profesores de Daisy; incluso un chico misterioso que merodeaba a Daisy durante el recreo. 

“Lo diré ya, antes de empezar. No les gustará, créanme. He hecho esto más veces de las que estoy dispuesto a castigarme recordando. En un caso como este —un niño—, 9 de cada 10 veces el responsable es alguien del círculo más cercano. Un familiar, un amigo, un vecino, alguien de la comunidad. No lo olviden. Por afligidos que los vea, por poco probable que parezca, ellos saben quién ha sido. Tal vez no de manera consciente y tal vez no todavía. Pero lo saben”

¿Quién se ha llevado a Daisy Mason? es un thriller recomendado para aquellos disfrutan del género, donde seguimos el desarrollo de la desaparición de Daisy, además de ser una magnífica crítica social hacia las redes sociales y el daño que originan a las personas implicadas.

23 de noviembre de 2020

VB3: Deseo liberado (Carol Branca)


Título:
Deseo liberado

Autor: Carol Branca
Número de páginas: 463
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Autopublicado
Lengua: Castellano
Año de publicación: 2019

¿Qué posibilidades aparecen cuando trasciendes tus límites? ¿Y si además liberas tu deseo? Sofía se siente por fin conectada a los suyos: deseos nuevos, compartidos y, lo más importante, liberados. Pero no todo es solo felicidad y éxtasis; La gestión de los celos, las inseguridades, los miedos y el aprendizaje de todo lo anterior, traerá momentos complicados y muy, muy tensos. Acompáñala mientras avanza en su descubrimiento del amor libre y plural en la tercera parte de la serie Vibrating Love.

Después del final (cardíaco) de la segunda parte, Sofía tiene que pensar sobre sus sentimientos. Pero ¿qué será más fuerte? ¿Lo que dicta su cabeza o lo que siente su corazón? En esta novela deberá encontrarse a sí misma para tomar una decisión que cambiará el rumbo de sus días.

Por otro lado, David está dispuesto a lo imposible por Sofía. La ama como nunca ha amado a nadie, y acompañará a Sofía durante el camino. Para guiarla y para el apoyo que necesita.

Pero la relación de David y Sofía se verá tambaleada (¿o no?) por el tensionador Christian, quien empieza a sentir algo más que una simple amistad por Sofía. Pero ¿y Mónica? ¿Qué pasará con su actual pareja?

“No acabes con nadie que no te acepte tal como eres. No dejes que nadie pretenda cambiarte, ¡nunca!”

Lo que más me ha gustado de esta novela ha sido un capítulo narrado exclusivamente por David. Ya sabéis que es mi personaje favorito de la saga, y es quien más me ha enseñado en que se basa el Amor. Una relación, ya sea monógama o polígama, necesita un cuidado y un mimo excepcional. Todo vínculo debe nacer desde el respeto y la fidelidad de la otra persona, sin secretos ni mentiras. De esa forma, cualquier relación (monógama o polígama) será un camino donde las personas implicadas serán felices al lado de la otra persona.

Lo que menos me ha gustado, para variar, ha sido Sofía. Lo siento, no trago su personaje desde la mitad de la segunda parte. Si ya me parecía egoísta e infantil en el anterior libro, aquí se ha llevado el primer premio. He intentado empatizar con ella, sobre todo por el hecho de que es su primera relación abierta… pero ha sido imposible. Una traición es una traición, ya sea en una relación abierta o cerrada, y me sorprende que ella intente convencernos de lo contrario.

“Pero también es divertido, ¿no crees? E incluso mágico. ¿Quién puede pedirle a su pareja una noche con otro o gestionarlo como quien habla de ir al cine con una amiga?”

Es la tercera ocasión en que leo a la autora, Carol Branca, y ya os adelante que no ha sido la última vez. He sido la encargada de corregir la cuarta parte de la saga Vibrating Love, «Más allá del deseo. En esta ocasión, la tercera parte (Deseo liberado) cuenta con más de 249.000 lecturas en Wattpad.

Al igual que comenté en las anteriores reseñas, su pluma es amigable y muy sencilla. Básicamente, Sofía está contando su historia como si las lectoras fueran sus amigas (igual que los demás narradores, pero ya sabéis que la principal narradora es ella). Y, como punto muy notorio, es que no ha usado ese exceso de detalles a la hora de hablar sobre moda, los lugares que visitan o los platos que degustan (he de decir que, en la cuarta parte, mejora mucho más).

Eso sí, siempre hay un PERO. Y, al igual que en las anteriores dos novelas, encuentro muchas faltas de ortografía y fallos en la corrección. No se trata de que sea una quisquillosa de la corrección, pero, sea un libro comprado o no, al lector le echa para atrás encontrar fallos gramaticales.

“Él me hace sentir que esto es una relación de verdad, seria, segura y estable. Me lo demuestra cada día con acciones, con su actitud, con cómo me trata y también con todo lo que hablamos y la confianza tan profunda que tenemos en tan poco tiempo”

En cuanto a los personajes, tenemos a Sofía. Hice una lectura conjunta de la trilogía y, aunque ambas estuvimos de acuerdo en que su actitud no era la más adecuada, la otra chica consiguió empatizar con Sofía; pero no fue mi caso. Lo intenté, pero mi corazoncito estaba con Mónica (y no daré más detalles para no hacer spoilers). Sin embargo, mi percepción es que Sofía no está hecha para la poligamia. Exceso de celos innecesarios, que provocan que su relación sea bastante tóxica y no atiende a razones. No encuentro que haya un amor libre y sano dentro de sus pensamientos. Todo lo contrario, me da la sensación de que ella puede ser polígama, pero “sus novios” no.

David… Yo ya no sé que palabra buscar para ese hombre. ¿Perfección? ¿Dios? ¿Crush de la vida? De verdad, ojalá el mundo estuviera lleno de David (uno monógamo para mí, por favor). Un hombre sincero, con la mente abierta y transparente como el azul de sus ojos. Es el hombre que toda suegra querría para su hija.

En esta tercera novela, Christian recibe más protagonismo debido a los sentimientos que hay entre Sofía y él. No diré gran cosa de él, pero mi corazón sigue siendo fiel a mi David. Conozco algunas lectoras cero de Carol, y alguna se decanta por uno de los dos. Pero tenemos a las más ambiciosas, que se quedan con los dos. ¿Con quién te quedarás tú? 

Y, por último, la pareja de Lucas y Fani nos dará una verdadera lección de lo que significa el amor verdadero. Hasta aquí puedo hablar.

“Tú eres el amor de mi vida, bombón. Aunque la vida nos haya puesto a prueba y nos haya separado de esta manera tan cruel. No dejarás de serlo nunca”

Deseo liberado es la tercera parte de la saga Vibrating Love, en la que Sofía tendrá que tomar la decisión más importante sobre su relación con David. Nada bueno puede salir en una pareja cuando aparece un tercero en discordia… ¿o sí?